Leyenda poblana

Es una niña fantasma que habita en el hospital san pedro de Puebla que falleció ahogada cuando jugaba con su pelota, en una ocasión jugando se le escapo la pelota a la pileta, ella intento sacarla pero desgraciadamente callo en la pileta, desde ese entonces el espíritu de la niña sale por las noches a jugar con su pelota.