Leyenda de La maltos

En San Luis Potosí se vivía un clima de terror en todas las calles cuando las autoridades sucumbían bajo la influencia de una bruja. Esta mujer era una hechicera despiadada que utilizaba sus poderes para hacer todo lo que quería con la gente del pueblo y sin recibir ningún castigo por ello. En principio, ella era la encargada de juzgar a quienes se los iría a condenar por brujos. Mientras se los encerraba e intentaban los torturadores quitarles información o que delaten sus poderes, los pobres mortales terminaban muriendo.

Así fue como nadie quería meterse con esta mujer que a su vez era la encargada de imponer los castigos. Según se cuenta, ella hacía que aparezcan fieras salvajes dentro de su casa cuando se encontraba torturando a alguien más. Así como también lobos y hasta una carroza negra que la trasladaba por todo el pueblo sin ningún problema.

maltosEn una ocasión, La Maltos, bruja de Potosí, se pasó de los límites que podían permitirle las autoridades, ya que terminó con la vida de algunos hombres importantes. Luego de esta acción, fue buscada y condenada por hechicería para ser colgada o quemada como las demás personas. Sin embargo, los guardias le pedían perdón por tener orden de arrestarla para que no les haga daño. Ella en cambio, pidió que se le permita hacer un simple dibujo en la pared. Tras el visto bueno, dibujó una gran carroza con dos caballo y se dibujó a sí misma conduciéndola, dijo algunas palabras mágica y apareció dentro de su pintura marchándose para nunca volver.

Nadie volvió a ver en el pueblo a La Maltos y esta historia fue contada por aquellos guardias que tenían la tarea de llevarla arrestada. A pesar de la cantidad de detalles que ellos emitieron sobre el hecho, ninguna de sus palabras fue tomada en serio y se pensó que dejaron simplemente escapar a la mujer.

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