La daga

Había cuatro amigos en la escuela de medicina que se encontraban peleando para ver quién de ellos era el más valiente. Como un método acertado para demostrar su valentía, un hombre les dio una daga de plata, quien lograra clavarla en la tumba de madera que se encontraba al fondo del panteón de Belén sería entonces el más valiente. Aceptaron el reto y quedaron en ir juntos para que no sea tan aterradora la experiencia.

Cuando se hizo la medianoche, todavía el velador se encontraba dando vueltas por el panteón y esperaron a que se vaya para poder ingresar. Una vez dentro, todos los amigos caminaron en grupo para adentrarse hasta donde estaba la famosa tumba. Caminaron por un sitio totalmente aterrador que no solamente estaba lleno de neblina y lo que parecían quejidos viniendo desde todas partes. Llegó un momento en el tenían que decidir cuál de ellos caminaría unos pasos más y pondría la daga como habían acordado. El mayor fue quien se ofreció para el trabajo siendo que el resto tenía demasiado miedo del lugar.

La dagaCuando el mayor de los amigos hizo los pasos que faltaban, se dio vuelta y ya no había nadie a su alrededor. Como ya se encontraba frente a la tumba de madera, a pesar del miedo no dudo en clavar la daga. Para su sorpresa, al querer irse no pudo hacerlo porque algo lo tomaba con fuerza del cuello y allí mismo sucumbió en un infarto. Al día siguiente fue el hombre junto con los chicos para encontrar la daga que había sido clavada, pero junto a ella estaba el cuerpo sin vida de su amigo que se había agarrado el cuello con la bufanda atorada en la daga. Algunas versiones dicen que él no murió, solamente se desmayó y terminó yendo de urgencia al hospital para luego volverse loco por siempre.

SIGUIENTE LEYENDA:

LEYENDA ANTERIOR: